MDMA – Éxtasis

DESCRIPCIÓN GENERAL

La metilenedioximetilanfetamina (MDMA), conocida sobre todo como ÉXTASIS, es una sustancia completamente sintética. Tiene efectos estimulantes, levemente alucinógenos y que favorecen la deshinibición emocional. Generalmente se consume por vía oral (en pastilla o de forma líquida). Existen múltiples formas de presentación y variantes. No es una sustancia muy tóxica pero sí bastante psicoactiva, cuyos efectos se prolongan varias horas y no son fáciles de controlar.

55AOBSERVACIONES

- El consumo suele provocar tensión en la mandíbula, aceleración cardíaca y disminución del apetito. Especialmente peligroso es su consumo si además se mezcla con alcohol (totalmente desaconsejable) ya que esta sustancia camufla el cansancio favoreciendo posibles “golpes de calor” en ambientes de fiesta.

Desinhibe poderosamente a nivel emocional, haciendo sentir a la persona amigable y cercana con cualquiera. Además, puede producir paranoias o ataques de pánico, sobre todo en dosis altas, así como lagunas de memoria al día siguiente.

- Como cualquier sustancia prohibida, no se puede saber la composición exacta de la misma. Si se ingiere en forma líquida supone mayor riesgo de no controlar las dosis. Repetir dosis durante muchas horas de fiesta supone un incremento de riesgos diversos, así como su uso habitual.

 ALGUNOS MITOS

Sobre las drogas de síntesis pesan algunos mitos. En este caso, exponemos dos de los más relevantes relacionados con el MDMA. En el apartado “Anfetaminas” hay otros mitos asociados también a esta sustancia. 

El éxtasis siempre produce buen rollo

Recordamos que las drogas son amplificadores emocionales. Por tanto, dependiendo del estado de ánimo de la persona, las expectativas asociadas al consumo y el contexto en el que se realiza, la experiencia puede ser variable. A esto hay que añadir la dosis. Experimentar modificaciones sensoriales y fuertes subidones, especialmente cuando se está en un mal momento, puede suponer experiencias desagradables sobre todo cuando bajan los efectos de la sustancia.

El éxtasis, aunque se mezcle con alcohol, no puede producir la muerte

Depende de la cantidad de éxtasis y, sobretodo, de alcohol. Pero en dosis elevadas y dependiendo del calor ambiental podría haber una deshidratación importante. No es lo habitual para nada, pero sí posible la muerte. Además ten en cuenta otros riesgos como accidentes por imprudencia, reacciones adversas y experiencias sumamente desagradables.