COCAÍNA

DESCRIPCIÓN GENERAL

El cloridrato de cocaína es una sustancia extraída de la planta de la coca tras varios procesos químicos sumamente tóxicos. Se la denomina coloquialmente coca (aunque no sea lo mismo), farlopa o nieve.  Se consume habitualmente esnifada y en menor medida fumada. Se trata de un poderoso estimulante que genera euforia, aumenta la sensación de alerta y energía, genera anestésia tópica, etc. Muy adictiva a nivel psicológico, conlleva importantes riesgos para la salud. Los efectos de su consumo son intensos pero breves en comparación con otras sustancias estimulantes parecidas (30-60 minutos aproximadamente).

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OBSERVACIONES

- Al tratarse de una droga prohibida, suele estar muy “cortada” o adulterada. Los efectos y toxicidad no se pueden determinar con claridad por este motivo, como tampoco es sencillo manejar las dosis de consumo (y esto es importante) debido a la adulteración. Ten en cuenta que esnifar y compartir “rulos” con otras personas incrementa los riesgos de transmisión de enfermedades.

- El consumo de cocaína camufla los síntomas de cansancio y fatiga, sobre todo combinada con otras sustancias como el alcohol y durante periodos largos de consumo. En estas circunstancias, conlleva peores riesgos para la salud.

- Produce muchas veces desinhibición, euforia excesiva y “falsa” sensación de control en ambientes de fiesta. Esto hace pensar, decir y actuar de forma que te puedas arrepentir posteriormente (formas de relacionarse y/o ligar, comportamientos sexuales, manejo de vehículos, etc). La bajada de los efectos del  consumo se suele acompañar por sensación de angustia y síntomas depresivos marcados.

- Dosis altas, muy seguidas y durante largas horas incrementa los riesgos de tener malos viajes, problemas emocionales, aceleración cardíaca desmesurada, etc. Esto es especialmente importante sobretodo si te encuentras en situación personal de bajón emocional. El consumo habitual de esta sustancia aumenta considerablemente los riesgos de padecer variados trastornos mentales a medio-largo plazo.

 ALGUNOS MITOS

Sobre esta sustancia existen mitos muy arraigados desde hace generaciones. A continuación exponemos los que consideramos de mayor importancia:

Si consumes solo los fines de semana no tienes problema

Se trata de una sustancia cuyo consumo no supone gran síndrome de abstinencia y dependencia física. Por ello genera una falsa sensación de control en quienes asocian el consumo con el divertimento en fines de semana. Pero los problemas con esta sustancia se asocian con la necesidad de consumir cada vez que se sale de marcha, al tomarse una copa o al consumir mucho más de lo que se tenía planificado previamente, generalmente alargando la “marcha” muchas horas. Para muchos consumidores el umbral para tener problemas con la cocaína es cuando consumen todos los días, pero se puede tener dependencia aunque se consuma exclusivamente los fines de semana. De hecho es bastante habitual esta situación de consumo. Los riesgos de la cocaína no se reducen solo a la frecuencia del consumo sino especialmente a la intensidad del mismo, haciendo frente a enormes gastos. ¿Su uso es fácil de controlar? La realidad muestra que es una de las sustancias con mayor poder adictivo.

La cocaína da marcha

La cocaína produce efectos estimulantes que duran entre 30 y 60 minutos aproximadamente (verborrea, sensación de vigilia, euforia, etc), periodo tras el cual se produce un bajón intenso que suele causar cansancio, decaimiento y depresión. En cualquier caso, cualquier droga actúa a partir de las condiciones previas, es decir, de la personalidad, estado de ánimo de la persona consumidora y contexto de consumo. No a todos les hace actuar más sociablemente, ni les hace disfrutar más durante ese periodo de tiempo. Muy al contrario, en algunas personas favorece conductas más retraídas de lo habitual en ellas.

Es afrodisíaca y aumenta el placer en las relaciones sexuales

Muchas muchas personas “creen” que la cocaína les hará mejorar sus relaciones sexuales. Puede ser un motivo para comenzar a consumir el buscar una mayor excitación sexual, desinhibirse o proponer practicas sexuales desacostumbradas. La cocaína no siempre mejora las relaciones sexuales, ni mucho menos. De hecho puede acarrear problemas de erección y/o eyaculación en el hombre. Poner cocaína por vía tópica en los genitales puede producir irritaciones sin que mejoren la relación sexual (al contrario). En general, el consumo por este motivo tiene más probabilidades de reducir el placer que de aumentarlo. Si se tienen disfunciones sexuales se debe enfrentar el problema sin camuflarlo consumiendo cocaína.